Yo no nací feminista…

Queremos compartir este texto que hemos encontrado por las redes, se trata de un extracto de la escritora Pilar Gonzalez.

Yo tampoco nací feminista. Me he ido haciendo. Casi sin saberlo. Al principio era rebeldía en defensa propia, luego fueron descubrimientos, lecturas, conversaciones, hallazgo de huellas, actitudes y compromisos de otras mujeres.

 El feminismo empieza siendo individual y, en una hermosa progresión, se va haciendo colectivo, social, universal. Se nutre de complicidad, empatía y sororidad. Admite bien la diversidad. Admite hasta la mala prensa, porque radica en la certeza de la igualdad entre las personas y de la lucha contra la injusticia. En la certeza de que no se puede mejorar el mundo, el entorno, la sociedad y la propia vida sin ser feminista.ImagenYoParoyTu

 Por eso apoyo y secundo la huelga general del día 8 de marzo. Por las raíces de las abuelas, por las alas de las hijas. Por las amigas y compañeras, por las mujeres invisibles, por las que están en silencio, por las que tienen miedo, por las que cobran menos haciendo bien su trabajo o incluso mejor que sus compañeros, por las que sufren violencia, por las que son humilladas,  por las que no se resignan, por las que mantienen a los suyos con esfuerzo y a duras penas, por las que buscan trabajo, por las que no han perdido la alegría, y por las que la han perdido también, por las que rezan, por las que no tienen dioses, por las que necesitan refugio…. Por las mujeres de ojos grandes que fueron antes, que son ahora, que serán mañana.

 Si nosotras paramos, el mundo se parará. Será sólo un día. Luego volveremos a la normalidad, pero algunas cosas ya no serán como antes. Parar el mundo un día es un acto simbólico cargado de futuro. Y de esperanza. Es político y poético. Valiente. Transversal al género humano. Para sumarse a la causa de las mujeres sólo hace falta la piel y la rebeldía. Es un paso, un paso adelante en la tarea de que el mundo sea mejor. Al fin y al cabo, de eso se trata.