La mesa negociadora: para qué estamos aquí

A una mesa negociadora puedes acudir de manera constructiva o con actitud destructiva. En el primer caso dejarás atrás los prejuicios y, con actitud positiva, llevarás propuestas adecuadas y estudiadas buscando un acuerdo que beneficie a la plantilla. Pero si tu intención es que no se firme acuerdo alguno lo tienes más fácil. Basta con pedir la luna y ser intransigente en la mesa. No necesitas preparar nada y, sin lugar a dudas, hasta te puedes divertir…

Esta es la situación que desde hace meses vivimos en Atos Spain. Por una parte quienes como CCOO trabajamos en la búsqueda de Acuerdos que sean de utilidad a la plantilla, y por otra parte quienes  tienen como objetivo que NO se pacte nada.diablo

Esto mismo ha ocurrido en la Negociación de las Compensaciones por la Pérdida de la Jornada de Verano. Algunos sindicatos han acudido únicamente para emponzoñar, descolgándose con propuestas carentes de todo rigor (que si 10% de subida, que si 50% de subida…) y con total desconocimiento de lo que ocurre en el sector. Atos es una de las pocas empresas que cuenta con Acuerdos de este tipo; otras aplican otro tipo de medidas que resultan mucho más traumáticas.

Estos sindicatos también parecen estar desconectados de quienes están directamente afectados. En nuestra Sección Sindical hemos recibido varias preguntas y preocupaciones por el estado de las negociaciones para este Acuerdo. Querían saber las condiciones para decidir si renunciar o no a la jornada intensiva.

Pero les da igual. Prefieren pedir el oro y el moro, de forma demagógica. Otra alternativa sería la acción legal, pero sabemos que a veces se dilata en el tiempo y la solución llega demasiado tarde.

Ahora llegará el corolario habitual: que si los firmantes somos vendidos, que si somos traidores… Mientras que ellos son los guardianes de la quintaesencia sindical. Eso sí, beneficios para la plantilla: CERO. Pero eso no les interesa. Se fuman un puro, disparan su maquinaria de “marketing” (en eso si son buenos), y a poner el cazo para las próximas elecciones sindicales, que eso sí les importa.

Como muestra un botón: hace un año firmamos un Acuerdo de Formación que ya se encargaron de denunciar. La realidad es que a día de hoy no han conseguido otro, ni mejor ni peor. Pero lo que sí han conseguido es que el que había antes de su intervención ahora no exista.

Les invitamos a una profunda reflexión y a que piensen más en la plantilla y menos en sus resultados electorales, que queda evidenciado que es lo único que les preocupa.